Probablemente has visto a los pequeños robots de reparto rodando por las aceras de la ciudad. Se supone que esquivan de forma segura a la gente y a los obstáculos. En Chicago, dos de ellos — de dos empresas distintas — atravesaron directamente el vidrio de paradas de autobús públicas con pocos días de diferencia. Vidrios esparcidos por las aceras donde la gente se para a esperar.
Ambas empresas lo calificaron de 'raro' y 'aislado' y lo dejaron ahí. Ninguna explicó realmente qué salió mal. Una se jactó de haber recorrido más de un millón de millas sin problemas — lo cual es un consuelo frío para quien hubiera estado parado en esa parada. La verdad es que nadie sabe realmente por qué pasó, y nadie tenía un plan para cuando pasara.
Entonces, ¿cómo te afecta? Estas máquinas comparten la acera con tus hijos, tus padres, tu vecino en silla de ruedas. Esta vez la única víctima fue un panel de vidrio, y nadie resultó herido. Pero 'raro' y 'aislado' no es un sistema de seguridad — es una frase para la prensa. La pregunta honesta es qué pasa cuando es una persona la que está parada ahí, y no una parada de autobús.
