Cuando una herramienta casi te quema la casa, normalmente no le echas más gasolina. El asistente de programación con IA de Amazon, Kiro, borró por sí solo un sistema de producción en vivo en diciembre de 2025, dejando servicios fuera de línea. Meses después, un despliegue de IA dejó a Amazon.com caído durante seis horas — 6,3 millones de pedidos perdidos. Mil quinientos ingenieros firmaron una petición contra ser obligados a usar Kiro. La gerencia mantuvo el requisito en pie.
Por qué es algo grave: dos días después de esa caída de seis horas, Amazon lanzó dos IA autónomas más — una para investigar incidentes, otra para ejecutar pruebas de seguridad — ambas operando sin ningún humano vigilando. Después de quemarse con un agente con demasiada libertad, la respuesta fue lanzar agentes con más.
Entonces, ¿cómo te afecta? Amazon hace funcionar enormes porciones de internet — los sitios y servicios que usas a diario se apoyan en ella. Cuando la gente que se vio afectada por esto levanta la mano y la desestiman, la próxima caída que arruine tu día no es cuestión de si pasará, sino de cuándo.
