¿Sabes cómo una empresa lanza algún sistema nuevo y reluciente y promete que hará todo más rápido y más barato? Gartner —básicamente la firma de investigación más citada del mundo tecnológico— acaba de predecir que casi la mitad de estos proyectos de 'agentes de IA' serán desechados antes de siquiera terminarse. La razón no es que la tecnología sea demasiado débil. Es que las empresas están construyendo estos sistemas autónomos más rápido de lo que pueden controlarlos: costos descontrolados, sin un beneficio claro y con controles de seguridad ausentes.
Aquí está por qué importa: cuando los propios analistas de la industria pronostican el desplome antes de que ocurra, eso no es exageración. Es una advertencia. El dinero se está gastando. Las salvaguardas no se están construyendo.
¿Y cómo te afecta esto? El banco, el empleador o la aseguradora que maneja tu dinero puede estar metiendo a las apuradas uno de estos en este mismo momento. Si resulta ser uno de la mitad que colapsa, eres tú quien queda entre los escombros: una reclamación estancada, un registro perdido, un servicio que simplemente deja de funcionar.
