Hay una suposición reconfortante bajo todas las noticias de IA: que los humanos siguen siendo quienes construyen estas máquinas. Esta historia la resquebraja. La empresa misma —no un filtrador, no un crítico— reveló que más del 80% del código nuevo que entra en su producto ahora lo escribe su propia IA, y que la IA está empezando a ayudar a diseñar su sucesor, la siguiente versión, más capaz, de sí misma. Los humanos van cada vez más solo de pasajeros.
Por qué es grave: tienen un nombre para el bucle en el que una máquina construye la siguiente máquina con poca intervención humana. Advierten que podría llegar antes de que nadie esté listo, y en el mismo aliento admiten que quieren un interruptor de apagado de emergencia que en realidad todavía no tienen.
Entonces, ¿cómo te afecta? No necesitas imaginar un robot de película. Solo siéntate con el hecho llano: la tecnología que está rehaciendo tu trabajo, el mundo de tus hijos y tu vida diaria se construye cada vez más a sí misma, a una velocidad que reguladores, escuelas y familias comunes no tienen ninguna posibilidad de igualar.
